Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘curiosidades’

En el contenido extra de un DVD de la mini serie MADAME BOVARY (Tim Fywell; 2000) producida por la BBC, encontré publicidad de otra mini serie del canal británico. Una adaptación de la obra DAVID COPPERFIELD, de Charles Dickens.

Viendo el trailer, más por darle al botón que por interés, me topé con un jovencísimo Daniel Radcliffe (Harry Potter).

Daniel Radcliffe jovenzuelo

Aquí lo tenéis, joven, bien ataviado, y quizás algo cabezón, pero con sus recordados ojos azules. Interpreta al personaje de David Copperfield de niño.

Una curiosidad (otra) en el reparto de esta mini serie, es la presencia de la actriz Maggie Smith (años más tarde: la profesora McGonagall de Hogwarts). Os dejo una foto de los dos, junto a otro orondo actor.

Daniel Radcliffe Maggie Smith

Anuncios

Read Full Post »

En el mundo ocurren hechos tan asombroso que parecen sacados de las páginas de curiosidades de un libro de historia.

Por ejemplo el Ruhnama

El Ruhnama es un libro, en Turkmenistán: EL LIBRO

.

.

Turkmenistán: una de las repúblicas independientes de la U.R.S.S, frontera con Irán y Afganistán.

Mapa Turkeministán

Historia, sociedad, cultura, política, datos y cifras:

http://es.wikipedia.org/wiki/Turkmenistán

.

El presidente del país, desde la independencia hasta 21 de diciembre de 2006 (fecha de su fallecimiento) era Saparmurat Niyazov. Megalómano, excéntrico y autoproclamado “Turkmenbashi” (líder de todos los turcomanos). Y autor del libro Ruhnama (libro del alma).

Niyazov libros Ruhnama

El Ruhnama es un libro de propaganda gubernamental, mezcla de conceptos políticos, poéticos y dictámenes morales, y alabanzas al propio libro. Es de lectura obligatoria en las escuelas. Tema de examen en institutos y universidades, y hasta imprescindible para sacarse el carné de conducir.

Para intentar comprender la importancia del libro (y la subyugación de la población a él) una imagen: una estatua del libro en una plaza pública.

Ruhnama libro gigante

Esta mole de acero recubierta y pintada, se despliega como un libro, y mientras en una de sus “páginas” interiores hay citas del Ruhnama, en la otra se proyecta un audiovisual de alabanza al libro y al autor.

.

Hasta aquí, esta historia podría parecer folklórica. Pero la realidad es más sombría.

Saparmurat Niyazov fue un líder autoritario, déspota, y dictatorial que imprimió en el país un culto a su persona (son numerosas las estatuas de oro dedicadas a su persona).

Aunque Turkmenistán es rico en gas y petróleo, la mayor parte de la población está por debajo la pobreza. La libertad de expresión brilla por su ausencia (hasta hace unos meses Internet estaba prohibido), y la libertad individual estaba recortada (hasta el punto de estar prohibidas las barbas o que los hombres llevasen el pelo largo).

La ópera, el ballet, el circo y las salas de concierto están prohibidos por decreto, y desde el 2005 está prohibido cantar en playback.

Estatua Niyazov oro

.

Saparmurat Niyazov también renombró (con su nombre, o el título de su libro) edificios, aeropuertos, pueblos, o un par de meses del calendario. Hasta mandó construir un zoo con pingüinos (en medio del desierto).

Arco de Neutralidad Turkmenistán

El Arco de la Neutralidad, el edificio más alto de la capital, Asgabat, está coronada por una estatua de oro del “Turkmenbashi”, y contiene un complejo mecanismo que la hace girar siguiendo al sol (para que su rostro nunca quede en la sombra).

Este peculiar personaje obtuvo reconocimiento mundial (a él, a su libro, a su política) gracias a un extraño acuerdo tácito. Numerosas empresas anhelaban las riquezas naturales del país, pero el hermetismo nacional de Turkmenistán les frenaba. Hasta que un empresario turco le ofreció al “Turkmenbashi” traducir su obra al turco (pagar los gastos de la traducción y promocionar y publicitar su libro). Puede parece una idea absurda, pero desde ese momento decenas de grandes –enormes- empresas de la vieja Europa y de Estados Unidos optaron por hacerle la pelota del mismo modo. Y lo lograron.

.

Turkmeno, turco, ruso, e inglés son los idiomas en las que cualquiera puede leer tan peculiar obra.

La versión en inglés: http://ruhnama.info/ruhnama-en/index.htm

Actualmente el Ruhnama está traducido a decenas de otros idiomas, incluso pulula un ejemplar por el espacio en un cohete en órbita ruso. Los beneficios para las empresas son enormes, y los nombres de esas empresas y el “interés” que sus países aparentemente tienen por el libro, le permite a la maquinaria de propaganda del gobierno, perpetuarse y legitimar su dictadura.

Desde el fallecimiento de Saparmurat Niyazov, el presidente de Turkmenistán es Kurbanguly Berdymukhamedov que sigue la misma línea de su predecesor, sigue venerando el Ruhnama, e incluso, físicamente, se parece a Niyazov.

.

Read Full Post »


Tengo, aquí delante mientras escribo, los cuatro volúmenes de ANA KARENINA de Tolstoi sacados de la biblioteca.

Es una edición de 1933.

Un trabajo de traducción directo, del ruso al català, de Andreu Nin.

Por primera vez en mi vida el libro como objeto me ha conmovido. No esa sonrisa ante el olor de los libros nuevos; no la emoción de tener en las manos el último de una extensa saga ya leída (el último Holmes, el último Potter); no un libro pedido y esperado durante tiempo. Sino una conmoción histórica.

El qué del libro es lo de menos (Karenina de Tolstoi); el libro en sí tiene trascendencia.

Hay, en una pequeña bolsita de papel en la parte interior de la tapa posterior, la ficha de préstamos. Antes de la era informática los préstamos de la bibliotecas se hacían con fichas (no creo que nadie no lo sepa, y no haya visto nunca una de esas fichas).

De las cuatro fichas, la del volumen I es más nueva; empieza en 1943. Que ya hace años…

Lo más emocionante es ver que el socio número 796 de la biblioteca fue el primero en leer ESTE LIBRO QUE TENGO EN LAS MANOS, se llevó en préstamo el segundo volumen el día 4 de Abril de 1936. 11 días más tarde, se llevó el tercer volumen, y el día 27 de Abril de ese 1936, se llevó el último volumen.

😀

Reseguir la historia lectora así, me ha conmovido.

¿Quien es este socio 796? ¿Vive aún? ¿Hombre o mujer? ¿Qué edad tenía al leerlo? ¿Qué hacía en su día a día? Y lo más importante de todo: ¿Le gustó Ana Karenina?

Leyendo las fichas encuentro otros datos curiosos:

En diciembre de 1949 el libro fue prestado al socio número 36. ¡El socio número 36!

O que en noviembre de 1971 el/la bibliotecario anotó un nombre en lugar del número de lector, pone “Sala”

Es inquietante que entre 1957 y 1971 (14 años) el libro no se prestó ni una vez.

¿Fue quizás apartado por estar escrito en català?

¿Por ser de un autor ruso?

¿Por ser traducido por Nin?

(Recuerdo que durante el franquismo el idioma en que este que escribe piensa, siente y ama, estaba prohibido).

Que me dejo de historias ya, y me voy a leerlo, que de eso se trata (también)

Read Full Post »

Miedos y fóbias

 

Raquelina me ha pasado un listado de fobias. Algunas son realmente asombrosas:

 

Nombre Fobias o miedos a…

 

Ablutofobia: a lavarse o bañarse.

Aeronausifobia: a vomitar.

Alektorofobia: a los pollos.

Alliumfobia: al ajo.

Amathofobia: al polvo.

Anthrofobia: a las flores.

Apotemnofobia: a personas con amputaciones.

Aulofobia: a las flautas.

Aurofobia: al oro.

Aurorafobia: a las auroras.

 

Bibliofobia: a los libros.

Blennofobia: al barro.

 

Caligynefobia: a las mujeres hermosas.

Carnofobia: a la carne.

Chaetofobia: al pelo.

Chorofobia: a bailar.

Chrometofobia: al dinero.

Chromofobia: a los colores.

Cibofobia: al alimento.

Crystallofobia: a los cristales.

 

Dendrofobia: a los árboles.

Didaskaleinofobia: a ir a la escuela.

Dikefobia: a la justicia.

Diplofobia: a la visión doble.

Dipsofobia: a beber.

Dishabiliofobia: a desnudarse delante de alguien.

Dromofobia: a las calles y los paseos.

 

Ecclesiofobia: a la iglesia.

Eisoptrofobia: a los espejos o de verse en un espejo.

Eleutherofobia: a la libertad.

Elurofobia: a los gatos.

Emetofobia: a vomitar.

Enosiofobia: a confiar un pecado imperdonable o a la crítica.

Entomofobia: a los insectos.

Eosofobia: al amanecer.

Epistemofobia: al conocimiento.

Equinofobia: a los caballos.

Ereuthrofobia: a ruborizarse.

Ergofobia: al trabajo.

Erotofobia: al sexo o las preguntas sexuales.

Eufobia: a las buenas noticias.

Eurotofobia: a los órganos genitales femeninos.

 

Febrifobia: a la fiebre.

Frigofobia: a las cosas frías.

 

Geliofobia: a la risa.

Geniofobia: a la barba.

Genofobia: al sexo.

Genufobia: a las rodillas.

Gephyrofobia: a los puentes.

Gerontofobia: a la gente vieja.

Geumafobia: al gusto.

Glossofobia: al los discursos en público o a intentar hablar.

Gnosiofobia: al conocimiento.

Graphofobia: a la escritura.

Gymnofobia: a la desnudez.

Gynefobia: a las mujeres.

 

Hadefobia: al infierno.

Hagiofobia: a los santos o las cosas santas.

Haphefobia: al tacto.

Harpaxofobia: al robo.

Hedonofobia: a la sensación de placer.

Heliofobia: al sol.

Helminthofobia: a la infestación de gusanos.

Hemofobia: a la sangre.

Herpetofobia: a los reptiles.

Heterofobia: al sexo opuesto.

Hierofobia: a los sacerdotes o las cosas sagradas.

Hippofobia: a los caballos.

Hippopotomonstrosesquippedaliofobia: a palabras largas.

Hobofobia: a los mendigos.

Hormefobia: a los choques.

Homichlofobia: a la niebla.

Homilofobia: a los sermones.

Hominofobia: a los hombres.

Homofobia: a la homosexualidad o de llegar a ser homosexual.

Hoplofobia: a las armas de fuego.

Hydrofobia: al agua o a la rabia.

Hydrophobofobia: a la rabia.

Hygrofobia: a los líquidos o la humedad.

Hylefobia: al materialismo.

Hylofobia: a los bosques.

Hypengyofobia: a la responsabilidad.

Hypnofobia: al sueño o a ser hipnotizado.

Hypsifobia: a la altura.

 

Iatrofobia: a ir al doctor o a los doctores.

Ichthyofobia: a pescados.

Ideofobia: a ideas.

Illyngofobia: vértigo o al mirar abajo.

Iofobia: veneno.

Insectofobia : los insectos.

Isolofobia: la soledad, estando solo.

Ithyphallofobia: lo que piensen los demás de tener su pene erguido.

 

Kainofobia: a cualquier cosa nueva.

Kakorrhaphiofobia: a la derrota.

Katagelofobia: al ridículo.

Kathisofobia: a sentarse abajo.

Kenofobia: a los vacíos o los espacios vacíos.

Keraunofobia: a los truenos y relámpagos.

Kopofobia: a la fatiga.

Koniofobia: al polvo.

Kosmikofobia: a los fenómenos cósmicos.

Kymofobia: a las ondas.

Kyphofobia: a inclinarse.

 

Lachanofobia: a los vehículos.

Laliofobia: a hacer un discurso.

Leukofobia: al color blanco.

Levofobia: a las cosas del lado izquierdo del cuerpo.

Ligyrofobia: a los ruidos fuertes.

Lilapsofobia: a los tornados y huracanes.

Liticafobia: a los pleitos.

Lockiofobia: al parto.

Logofobia: a ciertas palabras.

Lygofobia: a la oscuridad.

Lyssofobia: a enojarse.

 

Macrofobia: a las esperas largas.

Mageirocofobia: a cocinar.

Maniafobia: a la locura.

Mastigofobia: al castigo.

Mechanofobia: a las máquinas.

Medomalacufobia: a perder una erección.

Medorthofobia: a un pene erguido.

Megalofobia: a cosas grandes.

Melissofobia: a las abejas.

Melanofobia: al color negro.

Melofobia: miedo u odio a la música.

Menofobia: a la menstruación.

Merinthofobia: a la limitación.

Metallofobia: al metal.

Metathesiofobia: a los cambios.

Meteorofobia: a los meteoritos.

Methyfobia: al alcohol.

Metrofobia: a la poesía.

Microbiofobia: a los microbios.

Microfobia: a las cosas pequeñas.

Misofobia: a la contaminación con la suciedad y gérmenes.

Molysmofobia: a la suciedad o de la contaminación.

Monofobia: a la soledad o de estar solo.

Mottefobia: a las polillas.

Musofobia: a los ratones.

Mycofobia: a los hongos.

Myctofobia: a la oscuridad.

Myrmecofobia: a las hormigas.

 

Nebulafobia: a la niebla.

Necrofobia: a la muerte o a las cosas muertas.

Nephofobia: a las nubes.

Noctifobia: a la noche.

Nomatofobia: a los nombres.

Nosocomefobia: a los hospitales.

Nostofobia: a volver a casa.

Numerofobia: a los números.

 

Obesofobia: a aumentar de peso.

Ochlofobia: a las muchedumbres o multitudes.

Odontofobia: a la cirugía dental.

Odynofobia: al dolor.

Oenofobia: a los vinos.

Olfactofobia: a los olores.

Ombrofobia: a la lluvia.

Oneirofobia: a los sueños.

Ophidiofobia: a serpientes.

Ophthalmofobia: a ser mirado fijamente.

Optofobia: a abrir los ojos.

Ornithofobia: a los pájaros.

Ostraconofobia: a los crustáceos.

Ouranofobia: al cielo.

 

Panthofobia: al sufrimiento y la enfermedad.

Panofobia: a todo.

Papyrofobia: al papel.

Paralipofobia: a descuidar un deber o responsabilidad.

Parafobia: a la perversión sexual.

Parasitofobia: a los parásitos.

Paraskevedekatriafobia: a los viernes 13.

Parthenofobia: a las vírgenes o las muchachas jóvenes.

Patroiofobia: a la herencia.

Pediculofobia: a los piojos.

Pediofobia: a las muñecas.

Pedofobia: a los niños.

Peladofobia: a la gente calva.

Pentherafobia: a la suegra.

Phagofobia: a tragar.

Phalacrofobia: a convertirse calvo.

Pharmacofobia: a tomar una medicina.

Phasmofobia: a los fantasmas.

Philemafobia: a besarse.

Philofobia: a enamorarse.

Philosofobia: a la filosofía.

Photofobia: a la luz.

Phonofobia: a los ruidos o voces o de su propia voz.

Phronemofobia: al pensamiento.

Phthisiofobia: a la tuberculosis.

Plutofobia: a la abundancia.

Pneumatifobia: a los alcoholes.

Politicofobia: a los políticos.

Polyfobia: a muchas cosas.

Porphyrofobia: al color púrpura.

Potamofobia: a los ríos o al agua corriente.

Pharmacofobia: a las drogas.

Prosofobia: al progreso.

Psellismofobia: al tardamudeo.

Psychofobia: a la mente.

Psychrofobia: al frío.

Pteromerhanofobia: al vuelo.

Pteronofobia: al cosquilleo por las plumas.

Pyrexiofobia: a las alucinaciones de la fiebre.

Pyrofobia: al fuego.

 

Rhytifobia: a tener arrugas.

 

Satanofobia: a Satán.

Sciofobia: a las sombras.

Scotofobia: a la oscuridad.

Scriptofobia: a escribir en público.

Sesquipedalofobia: a las palabras largas.

Sexofobia: al sexo opuesto.

Siderodromofobia: a los trenes.

Siderofobia: a las estrellas.

Sitofobia: a comer.

Snakefobia: a las serpientes.

Socerafobia: a los suegros.

Sociofobia: a la sociedad o la gente en general.

Sophofobia: a aprender.

Soteriofobia : a la dependencia de otras personas.

Spacefobia: al espacio exterior.

Spectrofobia: a espectros o fantasmas.

Spheksofobia: a las avispas.

Stasibasifobia: a estar parado.

Staurofobia: a los crucifujos.

Stenofobia: a las cosas o lugares estrechos.

Stygiofobia: al infierno.

Syngenesofobia: a los parientes.

 

Tachofobia: a la velocidad.

Taphefobia: a ser enterrado vivo.

Tapinofobia: a ser contagioso o contagiar alguna enfermedad.

Technofobia: a la tecnología.

Telephonofobia: a los teléfonos.

Textofobia: a ciertas telas.

Thaasofobia: a sentarse.

Thalassofobia: al mar.

Thanatofobia: a la muerte o morir.

Theatrofobia: a los teatros.

Theologicofobia: a la teología.

Theofobia: a los dioses o la religión.

Thermofobia: al calor.

Toxofobia: al veneno o al envenenamiento.

Traumatofobia: a las lesiones.

Tremofobia: a los temblores.

Triskaidekafobia: al número 13.

Tropofobia: a mover o de realizar cambios.

Trypanofobia: a las inyecciones.

 

Verbofobia: a palabras.

Vestifobia: a la ropa.

Vitricofobia: al padrastro.

 

Wiccafobia: a las brujas.

 

Xanthofobia: al color amarillo.

Xenofobia: a los extranjeros.

Xerofobia: a la sequedad.

Xylofobia: a los objetos de madera o bosques.

 

Zelofobia: a los celos.

Zeusofobia: a Dios o los dioses.

Zoofobia: a los animales.

 

 

Read Full Post »

Apreciados viajer@s:


Xavier de Maistre escribió en 1790 Viaje alrededor de mi cuarto
Y en 1798 Expedición nocturna alrededor de mi cuarto.

Xavier de Maistre

Ataviado con un pijama, este buen hombre exploraba su habitación, y narraba en sus libros las particularidades de la butaca, o de su cama.

Puede parece una idiotez.
Pero la suya es una invitación a mirar un lugar como si nunca antes hubiéramos estado allí. No sólo nuestro cuarto, también nuestro barrio o nuestra ciudad. Si nos fijamos, descubriremos decenas de detalles en lo que nunca antes habíamos reparado.

Podemos concluir que lo importante de un viaje no es lo lejos que vas, ni siquiera la compañía, sino la disposición con la que se afronta.

Yo, que al igual que Nietzsche, no salgo demasiado de mi cuarto, espero tener algún día la disposición (y el tiempo) necesarios para afrontar mi propio viaje alrededor de mi cuarto.

Más sobre Xavier de Maestre, y los viajes en:
El arte de viajar de Alain de Botton.

Read Full Post »