Rescue me: Equipo de rescate, como se tituló en España, o Bombers de NY, como se conoce en Catalunya, es la serie que actualmente más fascinado me tiene.
La veo en Tv3, capítulo de lunes a jueves a la 01:30 (un horario con tan pocas expectativas que hizo que me acercara con precaución, pero me ha ganado completamente) con un maratoniana repetición los sábados a las 21:30 en el Canal 300 de la TDT.
Dennis Leary es el creador, co-productor, co-guionista, y protagonista de esta serie que cuenta ya con 4 temporadas, de 13 episodios cada uno, de una hora de duración.
Rescue me alumbra sobre el parque de la compañía 62 del cuerpo de bomberos de NY. El 11S sigue muy presente para los “héroes” de las Torres Gemelas. El atentado se llevó compañeros, entre ellos a Jimmy, primo del protagonista Tommy Gavin. Dennis Leary interpreta a Tommy que convive con el fantasma de su primo (y los de otras víctimas que no pudo salvar).
Tommy se ha separado de su mujer, Janet, con quien tiene tres hijos, y que vive justo delante de su casa. Hecho que aprovecha Tommy para “espantar” los pretendientes de su mujer para tener el camino libre para intentar recuperarla.
Las vidas personales, sentimentales y sexuales, de los miembros de la brigada, tienen importante peso en el desarrollo de la serie.
La compañía 62 está liderada por el veterano jefe Jerry (Jack McGee) duro y macizo, (con su corazoncito) pero homófobo recalcitrante y apostador arriesgado. El siguiente en la jerarquía es el teniente Kenny “Lou” Shea (John Scurti) personaje sumamente interesante. Atrapado en un horrible matrimonio, Kenny vacía sus tormentos diarios (las terribles escenas que perviven en sus recuerdos) en la poesía. Por veteranía le seguiría Tommy Gavin (nuestro prota) arriesgado bombero con tendencia a “superman” y consciente de ser, pese a todo, un jodido suertudo. Franco Rivera (Daniel Sujata) es un pichabrava al que le nace una hija de la nada. Comparte sus conocimientos sobre mujeres (cómo conseguirlas y cómo deshacerse de ellas) con su compañero Sean Garrity, curtido pero joven bombero, muy influenciable por sus compañeros. Mike “El nuevo” (Michael Lombardi) es el joven bombero unido al equipo, envuelto en peculiares problemas de relaciones sociales (y sexuales). Al final de la primera temporada, Laura (Dianne Farr) se une al equipo (pese a los intentos varoniles del grupo para que no sea así).
Comparten leve protagonismo la familia de Tommy (esposa e hijos), sus padres (muy remarcables las charlas telefónicas con su padre, que nos son subtituladas, pues “lo que se dicen” y “lo que se quieren decir” no es lo mismo), las novias (de las que no recuerda el nombre) y una buena docena de amantes que los ligones bomberos conocen durante los capítulos.
Tommy, Franco, Sean Garrity, Mike, Jerry, y “Lou” Shea, en la oscuridad.
Yo no creo en aquellas estúpidas etiquetas de “serie para tías” (o para tíos). Creo en enfoques. Seth MacFarlane (Family Guy, American dad) da a sus series de animación un enfoque “de hombre” del que se impregnan hasta el punto de sobrepasar los límites del “políticamente correcto” para llegar a ser, a veces, burdas, vulgares y profundamente machistas. Aún así, el humor de esas obras, es desternillante. También la grandiosa Los Soprano, aduce de unos tics machistas. El ambiente cerrado y varonil de la mafia, seguramente lo alimente. Estos tics están también presentes en Rescue me. La diferencia más remarcable es que en Los Soprano los personajes femeninos tienen también su porción de peso. En Rescue me, la presencia femenina –popular- tiene un peso mucho menor. El humor, negro y sarcástico, también tiene esos tintes “charla de hombretones duros que deben esconder sus sentimientos”.
El opening de Rescue me, con el tema C’mon c’mon de The Von Bondies, es uno de los más cañeros oídos jamás. Uno de mis tres o cuatro openings de series favoritos.
Segunda Temporada

Rescue me es ya –para el humilde que escribe-, la mejor serie de ficción que hay ahora en “mi antena”, por delante incluso de LOST. Esta segunda temporada ahonda más en ese maquiavélico juego de provocarte carcajadas míticas con momentos en que el pequeño corazón se enternece y sufre.
Los puntazos de humor, ese sarcasmo a veces bruto y anormal (Sean y Mike “el nuevo”, parecen competir por momentos en idiotez), otros, ingenioso e inteligente (Lou, y Tommy –co guionista- se reservan las mejores replicas), se mezclan con momentos de verdadero drama que nunca pierde su enfoque. Es crudo, es real, nunca un lloriqueo fácil.
La muerte sorpresa de este fin de temporada; la cruda enfermedad de la esposa de Jerry; los amores fallidos; estas realidades cuotidianas que aparecen como hachazos en las vidas… y las reacciones: los arrebatos de furia, celos, rabia, impotencia… Esos sentimientos tan humanos, tan universales, se combinan con maestría y talento. Lo repito: es una gran serie.
Tommy hace lo imposible para recuperar a Janet y los niños (hasta cantar), y para volver a su unidad. Lo logra gracias a los amigos y a su esposa (y las maravillosas pastillas que te hacen feliz –delirantes escenas-). Logra mantenerse sobrio, pese a todo, y volver a ser el superman del equipo.
Franco, el ligón incorregible, se nos enamora (o eso parece) pero está tan enganchado a una medicina que está a punto de perder lo que más quiere. El trabajo del actor (Daniel Sujata) me parece remarcable.
Laura lucha por ser aceptada en un mundo masculino, pero antes que bombera es persona. Y por muy dura que sea, los sentimientos también la mueven.
Los veteranos, el teniente Lou y el capitán Jerry, sufren en sus hogares por sus esposas (por no tener uno, y por perderla el otro; el Alzheimer galopante que se nos la lleva –hay una escena maravillosa de “conciencia” de la pareja, que me pone la piel de gallina-).
Sean y Mike, llevan el gran peso humorístico de la serie. Tienen momentos de absoluto delirio (especialmente Sean que no sabe tener la boca cerrada), pero Mike también sufre sus dosis de amargura por su pareja.
La boda del padre de Tommy y su peculiar desenlace es otro hilo secundario que la serie trata con simpatía. A medida que la temporada avanza, a Tommy le empiezan a salir parientes por todas partes. Algunas por suerte, no lo son del todo. Otros, por desgracia si.
Los partidos (batallas) de hockey hielo de los bomberos con la policía, y los eternos piques extra-deportivos; los actos heroicos en el trabajo; las conflictivas relaciones sociales; el ridículo sueldo de bombero,… ¿Y las apariciones? Uno de los puntos más remarcables de la temporada es la presencia habitual de Jesús, el hijo de Dios. Aparece hasta sacándose los clavos que lo crucifican en la cruz. Su novia, Maria Magdalena, también hace algún cameo. Ah, no os perdáis el coche que lleva el hijo de Dios. XD









Ufff, brutal. Yo también estoy enganchadísimo. Tiene un toque kafkiano simplemente genial. Nunca sabes cómo puede acabar aunque personalmente pienso que tanto lío no sucede en la vida real. Por lo que he leído de bomberos profesionales de EE.UU., no todo lo que se ve en la serie es correcto, a nivel técnico claro.
Os pongo un link de un capítulo que ví el domingo pasado en el que Tommy Gavin (vaya crack!!!) salva a una niña cuando hasta los sanitarios y sus propios compañeros la dan por muerta, pero él, fiel a su estilo en la serie, no se da por vencido nunca quizás porque no le tiene apego a nada salvo a su trabajo:
Es impresionante el nivel de las series americanas, realmente enganchan! , Rescue me, House, Nip/Tuck,
son realmente para sacarse el sombrero…
a propósito, cuales serán esas pastillas que hacen felíz??
opino lo mismo q Diego
esa serie “Rescue Me”
es fantástica es muy buena,
io aca en Perú tambien las veo,
el único problema
es el horario,
la serie da a la 1:30am
osea en la madrugada
y da dos o tres veces por semana
=(