Cuando Gregorio Allegri compuso su “Miserere” ( 1638 ) se consideró una obra de una belleza tan sublime y divina que fue considerado un tesoro. Por ello sólo se interpretaba durante la Semana Santa en la Capilla Sixtina del Vaticano. La partitura permanecía encerrada bajo llave, y se prohibió su copia.
Durante uno de sus [...]






