Las comparaciones son odiosas, pero necesarias si se desea subrayar las diferencias. He aquí un repaso, de memoria, de los programas de libros en la televisión:
Entre el apergaminado espacio de Sánchez-Dragó, Negro sobre blanco, y el intento (fugaz, debido a los saltos en el día y la hora de emisión) del Estravagario, de Javier Rioyo –del que no logré ver ni un programa-, es evidente que Página 2¸ es un soplo de brisa fresca en la televisión.
Desde su rincón en la trinchera de La 2, Óscar López presenta un programa que parece necesitar apoyarse en los best-sellers (no digo ni que sean buenos ni malos, sólo que se venden mucho). Y en los rostros populares (para que nos hagan recomendaciones), y una sección de cine y literatura (para que: oh, sorpresa, parece que muchas películas antes fueran libros).
Como único programa de libros visible desde toda la Península (y parte del extranjero) es algo pobre. Pero menos da una piedra. Y si notáis que me quejo no es contra Página 2, sino por la falta de más propuestas.
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¿Y en la esquina?
En Catalunya veo dos programas de libros y literatura.
L’hora del lector (de Emilio Manzano, en el Canal 33), que más que un programa de libros es un encuentro de unos amiguetes reunidos para hablar de libros. Por suerte para los espectadores, el programa tiene un blog donde suben las referencias de los libros comentados.
Más minoritario aún, es un programa de la televisión local de Girona.
La ciutat dels llibres (Xavier Camariu), un espacio semanal de media hora de charla con un autor, un editor o, simple y llanamente, con un lector.
De todos, mi favorito es uno que ya no existe. Se llamaba De llibres, se emitía en el Canal 33 (¿dónde sino?) y lo presentaban Vicenç Villatoro y Natza Ferrer. Era una tertulia literaria, por lo general con el autor, con público, y otras recomendaciones semanales. Era entretenido, útil, y divertido. Aunque no tanto como leer.
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Muy cierto Leo. L’hora del lector es un comentar entre amiguetes los libros que han leido y sacar entre ellos a ver quien recuerda más citas en competencia con el que se encuentra frente al sillón del moderador.
Creo que no es un programa dirigido a los lectores sino más bien creado para lucimiento de los cuatro amigos que van y dar fe de lo que leen pero de forma tan fugaz que a veces no da tiempo ni de saber el título ni el autor que comentan.
Dejé de verlo por el mal horario que tenía y los saltos en los días de programación.
De los otros programas tomo nota.
Saludos.
S.