Una de las mejores novelas históricas acerca de la II Guerra Mundial es un cómic.
Se titula ADOLF (Adolf ni tsugu) y es una obra del mangaka japonés Osamu Tezuka.

ADOLF es la historia de tres personajes llamados Adolf: el Führer, y dos amigos japoneses (uno de padres judíos y el otro hijo de un diplomático nacionalsocialista y una japonesa). La trama gira alrededor de unos documentos sobre el origen no ario de Hitler, sobre su búsqueda y sobre su ocultación. Sobre las fuerzas en conflicto que desencadenan y en las que quedan aprisionados estos tres Adolfs. Otros aspectos son la amistad, la traición, el deseo, la venganza, la humanidad (o no) del ser humano, y la tenaz voluntad de los seres justos en un mundo injusto.
Con un arranque propio de las películas de espías de Hitchcock, y con un despliegue de personajes y tramas secundarias propias de las novelas rusas del siglo XIX, ADOLF es –simplemente- una obra maestra.
Con sus 5 tomos, y sus 36 capítulos, ADOLF compone un intenso recorrido histórico desde los juegos olímpicos de Berlín hasta la confrontación entre palestinos y judíos en el estado de Israel. Es cierto que contiene algún error histórico (y alguna que otra licencia narrativa) pero ofrece una intensa e histórica visión del fenómeno totalitario que en el siglo XX convulsionó al mundo. La obra ofrece, además, un visión no “europeizada” del nazismo. Tezuka da una visión japonesa de un conflicto que tuvo repercusiones mundiales, y en el que el imperialismo japonés tuvo un importante papel (y a menudo es ensombrecido por las acciones de la Alemania totalitaria).








[...] Desde mi gran ignorancia creía, hasta no hace mucho, que Osamu Tezuka (el padre del manga) era una especie de “Disney japonés”. Un pionero, de dibujo algo infantil, con historias simples y llenas de inocencia. Pues no. Para afrontar este prejuicio, me adentré en la vasta obra de Tezuka con un manga que, con el título, ya tenía poco de inocente e infantil: ADOLF (un comentario, aquí). [...]