
Por motivos labores Guy Delisle hace una larga estancia en la hermética Corea del Norte. Sus impresiones, de gran valor documental, toman forma en la novela grafica PYONGYANG.
Pyongyang es la capital de Corea del Norte, un país prácticamente cerrado al mundo. Bajo un régimen dictatorial creado por Kim Il-Sung (1912-1991) y continuado por su hijo Kim Jong-Il, Corea del Norte vive en una constante paranoia bélica, sazonado por un delirante culto al líder (los dos líderes, que acaban por ser uno, ya que el padre de la patria sigue apareciendo en la televisión como si aún estuviera vivo).

PYONGYANG es una obra imprescindible para acercarse a Corea del Norte. Para descubrir cosas absolutamente esperpénticas y caóticas. La obra son las experiencias en primera persona del autor, que nos documenta agradablemente, permitiendo asistir con él al estupor del choque cultural, que provoca un régimen único en el mundo.
El autor logra además, con suma facilidad, poner de manifiesto lo cómico (y dramático) de la situación. Algunos detalles:
El visitante, si logra los permisos necesarios para entrar, debe –al llegar- hacer una ofrenda a una estatua de bronce de 22 metros del líder. Radios y teléfonos móviles son requisados en el aeropuerto. El visitante sólo puede elegir en tres hoteles, edificados los tres en una islita alejada del resto del país y permanentemente vigilada. El visitante tampoco puede moverse por fuera del hotel sin un guía (ex militar, que le vigila constantemente).
Las visitas organizadas son a lugares tan imposibles como el Palacio de las Amistades, un museo excavado bajo la montaña (para resistir ataque nuclear) y que contiene los 211.668 regalos que dignatarios del mundo han hecho al líder. Y donde hay desde televisores de plasma a despertadores, de vagones blindados a animales disecados. A tan particular museo se llega por una autopista de cuatro carrilles por donde apenas se ve un coche (las autopistas serán usadas como pistas para los aviones en caso de ataque). Unas autopistas por las que se puede ver a ciudadanos, voluntarios según el guía, barriendo el asfalto, o cortando el césped con una hoz.
En cada habitación de cada casa de cada ciudad de todo el país, hay la fotografía del líder y su hijo (retocados los dos para llegar a parecerse), por las calles hay imágenes, estatuas, y eslóganes de ánimo para la población. Esas efigies del líder serán lo único iluminados de noche (no hay farolas, ni luces en las casas, ni apenas nada de eléctrico funciona con regularidad).
¿Cuál de estos ciudadanos es un espía de la capitalista Corea del Sur?
El nº6 porque no lleva el pin con la foto del líder.
.
“Todos los norcoreanos nacemos fuertes, inteligentes y saludables” responde mecánicamente el guía cuando el autor le pregunta por qué no ha visto ni a un invalido o enfermo, en todo el tiempo que lleva en el país.
.
Guy Delisle y su trabajo en Corea:

Corea (y otros países asiáticos) son lugares donde se complementan películas de dibujos animados europeas y americanas. El país creador, en este caso Francia, manda a Corea las imágenes clave de la animación, y en Corea (donde el proceso sale muchísimo más barato) se realizan intercalaciones, decorados, etc.
Si un cómic puede darnos algo más que entretenimiento, sin duda PYONGYANG estaría entre los que casi son documentales. Una obra que acerca una realidad, que ojalá sólo fuera ficción, y que a menudo es inaccesible para los periodistas o realizadores de documentales. Imprescindible.
.
Para conocer más:
Jon Sistiaga realizó un documental sobre Corea del Norte, titulado: Amarás al líder sobre todas las cosas. Extremadamente interesante también.
.
.









Da escalofríos… :S
La historia de los países que actualmente viven bajo una dictadura de estas caracterísiticas, nos llegan atenuadas por el sonsonete de las noticias, hasta que se pierden sin hacerles apenas caso… sí, sabemos que existe una Corea del Norte militarizada, dictatorial, donde el régimen es muy fuerte, y la última noticia que tenemos de ellos, es que desistieron de armarse nuclearmente (oficialmente por la presión internacional, pero a saber quién les diría qué al oído…)
Cuando lees algo así, piensas que no se te ha perdido nada por allí. ¬¬ y menos para que te lleven a ver un subterráneo lleno de teles de plasma polvorientas…