En unos juegos olímpicos dos atletas británicos consiguen medallas en diferentes disciplinas.
Una corredora de 800 metros logra la medalla de bronce. Llora de felicidad.
Un lanzador de jabalina logra la medalla de plata. Llora de amargura.
Nuestra corredora, venía de una leve lesión, había entrenado poco, pero se clasificó para la final. Nuestro lanzador, llevaba años preparándose para el gran día, se clasificó para la final.
Para ella, lograr una medalla olímpica fue un éxito. Para él, no lograr la medalla de oro, fue un fracaso.
El éxito o el fracaso se mide muchas veces en función de las expectativas. Poner las expectativas demasiado bajas, hace que el esfuerzo no sea máximo, con lo que, aunque el resultado sea satisfactorio, puede que no nos satisfaga. Poner las expectativas muy elevadas, puede provocar gran frustración y amargura sino se logran, y lo que es peor, que tampoco valoremos lo conseguido.







Por que a la gente le da tanta rabia que alguien sepa mas qu e él de algo??? es esto una competición?? Sí claro que lo es….que mala es la envidia, que asco de gente….yo también soy antisocial….se nota no??
“Cuanto más conozco a la gente, más quiero a mi perro”
Mark Twain.
En este caso mi gato….
Creo ser de las personas que se imponen espectativas demasiado altas….Me frustro con facilidad y normalmente, la gente no entiende que MIS metas no son iguales a las SUYAS, y que por tanto, lo que para ellos es un triunfo para mi es una derrota.
Tratar de superarse a si mismo es bueno….hasta cierto nivel (habla la voz de la experiencia…)
Au revoir!
Al habla un enfermizo perfeccionista. Como podrás imaginar, en pocas ocasiones celebro un oro.
Voy a mi ritmo, y no suelo meterme en competiciones. Mi ego no me lo permite… no soporto el fracaso.