“Deja de hacerte el incomprendido, Harry…”
Harry Potter y la orden del Fénix es un bloque de hormigón de 900 paginas y de un peso descomunal que hace imposible su lectura en posición horizontal (en la cama, en el sofá) a no ser que el lector se sitúe encima del voluminoso libro, de lo contrario, la posibilidad de morir aplastado o de sufrir graves daños en los brazos es más que probable.
Harry Potter y la orden del Fénix es mi favorito (hasta ahora). Me parece el mejor de los cinco, el más redondo y compacto, el que menos relleno intrascendente tiene (¡900 páginas sin relleno!), el más bien llevado. Lo dicho: mi favorito.
Es cierto que los primeros capítulos son un poco recargados, la charla en la cocina de los Dursley con la incomprensión de Tío Vernon, se hace molesta, pero enseguida empiezan las aventuras, y la gran trama avanza sin cortes, sólo con algunas pausas que enriquecen y profundizan en la historia.
Harry Potter es un borde. Y lo es de una forma preocupante. Este chico necesita, o más chocolate o relaciones más íntimas con una pareja (Cho es una llorona, y pese a las justificaciones creo que acertadas de Hermione, Cho sigue siendo una llorona frívola) porque el estado de cabreo permanente, de agresividad latente, es hasta molesto. Este chico salta más deprisa que una trampa para ratones, y su verborrea asusta, asusta e intimida a sus amigos:
“Sentía un sádico placer al dar a los otros la oportunidad de seguir hablando de él, como sin duda debían de estar haciendo.”
Fíjate tú, lo lejos que llega la maduración o evolución de un personaje, hablo de Neville, por supuesto. Empezó siendo el patoso, y al terminar el libro uno se pegunta cómo hubiera sido todo si el sello relámpago no lo tuviera Harry, sino él.
Mi principal queja a la autora es el poco uso que hace del personaje con el mejor nombre que ha inventado jamás (¡Mundungus!). Por supuesto es Mundungus. Esperaba más de un personaje con semejante nombre.
Como ya es habitual, la autora abraza en la historia a personajes de los libros anteriores; aquí quedan un poco apartados (ocupados en la Orden) Ojoloco Moody, y Lupin. Pero se le agradece que sepa prescindir de personajes como los participantes extranjeros en el Torneo de los Tres Magos (Krum y Fleur, son mencionados sólo de pasada).
Dolores Jane Umbridge se convierte pronto en el personaje más odioso de toda la saga, mucho más que el propio Voldemort, que en la orden del Fénix está presente siempre, pero no aparece hasta el final (¡como debe ser! Si le vemos actuar tanto como en el cáliz de fuego luego no parece tan terrible). La Lunática Lovegood, me la miro con simpatía pero Severus Snape sigue siendo, y ahora quizás incluso un poco más, mi personaje favorito. Me haré una chapa “Pro-Snape” y que brille en la oscuridad.
Aunque menos, el libro también tiene algún guiño de humor:
“- ¿Y de qué nos va a servir la teoría en la vida real?
“- Esto es el colegio, señor Potter, no la vida real.
Y como ya va siendo habitual, el gran Albus Dumbledore, nos regala perlas de sabiduría en su charla explicativa final:
“Ese dolor significa que eres un ser humano, Harry”
“Los jóvenes no podéis saber cómo piensan ni cómo sienten los ancianos, pero los ancianos cometemos un error si olvidamos qué significa ser joven”







yo este libro se me hizo muy pesado, lo tengo muy borroso xDD porque me lo dejaron y tuve que leermelo en menos de una semana… y claro <.<U se me hizo un poco abrupto.
Pero si recuerdo odiar a Dolores (es q… asko de tia!!!) y recuerdo también odiar ese humor adolescente-agresivo de Harry (-.-*** que rabia daba)
Pero harry cambia un poco como el tiempo en los libros… En el siguiente le toca un estado diferente ù.ú que me hizo reír bastante… Ya lo verás
XDDDD
Saludooos
Ale a tragarse el siguiente ù.ú
Mi favorito es el tercero. Quizá porque lo veo más introspectivo y adulto (Harry explora su dark side), maybe por los viajes en el tiempo, quizá porque para mi supone un gran paso de Harry hacia la madurez o tal vez por la aparición de dos nuevos personajes muy queridos en la saga.
Pero eso no viene a cuento, ¡yo he venido aquí a hablar del quinto libro!
¿Pero cómo no va a estar agresivo Harry?. Lo imposible sería no estarlo. Se encuentra en pleno caos hormonal y atraviesa el tipicus e inevitabilis quien-soy-a-donde-voy adolescente; lleva encima el peso constante de la amenaza de la muerte by el malo malizimo (tela marinera); le acusan injustamente por defenderse contra unos dementores; el mundo mágico se le echa encima; casi todos le llaman liar-liar por decir la truth; aunque ha dado muestras sobradas de madurez, los adultos se empeñan en frustrarle y sabotearle; aun no ha superado el trauma de ver resurgir a Voldemort (ni la muerte de Cedric); se enfrenta a su primera historia romántica-chechua con la niñata-insoporteibol Cho; ¡¡¡Dolores, Dolores, Dolores!!!; los OWLs se le echan encima (no se como se llaman en castellano) ¡y encima tiene que seguir viviendo con los Dursley!
Si yo viviera todo eso, le pediría a tu adorado Snape que me apañara algún venenillo (indoloro a poder ser) direstamente :S
¿Y lo tienna que es mi Hermione (pronunciese jermaioni) en su faceta solidaria pro-derecho de los elfillos domesticos? Ais
¡Abróchate que hay tormenta! Solo has vivido el principio de una serie de sádicas, retorcidas (¿innecesarias?) y espantosas muertes….be prepared!
He dicho