“Es cuando escogemos, Harry, que mostramos como somos realmente, mucho más que con nuestras habilidades” Dumbledore
Harry Potter y la cámara secreta es de entrada, cincuenta páginas más extenso que su antecesor, Harry Potter y la piedra filosofal. Las comparaciones son odiosas, pero también inevitables. Globalmente el primero me parece mejor, me atrapa más.
De inicio Harry Potter y la cámara secreta tiene exactamente la misma estructura que el primer libro: Harry prisionero de sus tíos, la voluntad y la imposibilidad de llegar a Hogwarts, el paseo por las tiendas donde conoce personajes clave –sobre los que caerán sospechas-, y la llegada –aquí algo más accidentada- al colegio.
Comparten también la estructura del final. En los últimos capítulos, Harry queda solo para enfrentarse con el malo, hay la pelea, y luego viene la “explicación final” donde se atan cabos sueltos.
Si me interés decayó hacía el final en la piedra filosofal, no ocurre aquí. La trama se mantiene expectante, y leí, y leí con avidez el final de la cámara secreta.
El viaje a investigar al bosque Prohibido, en cambio, no me atrae ni con los centauros de la piedra, ni con las arañas de la cámara secreta.
Si en la piedra filosofal no me enganchaba realmente en la historia hasta la subida al Expreso de Hogwarts, aquí es mucho más tarde, hasta el capítulo 11(El club de duelo) –¡la mitad física del libro!-. Hay un chiste delirante cuando Harry debe defenderse del ataque de Draco y el consejo del profesor Decors es “haz lo mismo que yo he hecho”. A lo que Harry responde: “¿Qué? ¿Dejar caer la varita al suelo?”. Ahí me gana. La idea –ya latente- que Harry fuera el heredero de Slytherin, su dominio de la lengua serpentil, son ganchos que me hacen leer con velocidad e interés.
Harry Potter y la cámara secreta tiene, o así lo he entendido yo, diversos anclajes para futuros libros, se menciona Azkaban y aparece el fénix. Antes del último capitulo, me esperaba que el prisionero de Azkaban (el siguiente libro de la serie) hiciera referencia al personaje que es aprisionado aquí. (Me callo el nombre para no desvelar nada, eh?), pero en las últimas páginas ya se le menciona como libre.
Tengo que ver la primera película aún; si la encuentro sin tener que rebuscar demasiado, veré la segunda (aunque debe ser bastante más viscosa: vómitos, arañas, serpientes), y ya tengo en mi poder Harry Potter y el prisionero de Azkaban, pero antes, me daré un golpe de realidad leyendo otras cosas.







Yo paso de ese niñato repelente……jajajajajja ^_^
Esa fidelidad absoluta… Eres una verdadera guía humana para leer Harry Potter. Enlazando con el libro anterior y con los siguientes. Te tendré en cuenta si inicio la aventura.